miércoles, 16 de enero de 2013

Tiempo de descanso

¡Cómo me gusta el verano!

Tomarnos un descanso de la rutina del año nos es necesario tanto a nosotros, los padres, como a nuestros hijos. Para mí se traduce en cambiar la rutina. Si bien solemos tomarnos unos días para estar en Córdoba, es el tiempo de descanso en casa el que valoro tanto.
Es una oportunidad para disfrutar estar con los chicos de otra manera, compartir risas, juegos, salidas, comidas, amigos. De hecho el descanso es un buen tiempo para conectarnos de corazón a corazón con nuestros hijos. Tener tiempo de escucharlos, de conocerlos, de verlos interactuar con otros.

Me sorprende ver como Dios instala en nuestras vidas el concepto de reposo. Un día de reposo, un año sabático cada siete. Jesús mismo nos invita: ¨Vengan a mí todos los que están cansados y cargados y Yo los haré descansar.¨  en todo momento! Interesante ver como el descanso radica en reconectarnos con la fuente de vida y amor en nuestras vidas.


Qué lindo que podamos invitar a descansar a nuestros hijos en una renovada relación con Dios y en una profunda conexión con los que los aman. El no tener que correr con obligaciones ni horarios, los días largos sin corridas, los amaneceres y atardeceres, las siestas, los tiempos libres de actividad son una oportunidad para hacer esto.

Que el verano no nos pase con los chicos enchufados a tabletas, compus y pantallas de todo tipo. Sin duda a ellos les gustan y a nosotros nos es cómodo dejarlos ahí. Pero el verdadero ¨descanso¨ está en reconectarnos en amor con Dios y con otros. Si nos mostramos disponibles para ayudarlos a hacer esto, si estamos abiertos a pasar tiempo con ellos, escucharlos, jugar juntos, vivir aventuras afuera, etc., aprovechar para ver amigos y cultivar amistades, lograremos no solo sacarlos de lo tecnológico sino también aprender a disfrutar de un renovador descanso en contacto con las personas que los aman.

A aprovechar este tiempo al máximo! Pasa rápido!!

miércoles, 17 de octubre de 2012

Algunos libros para sugerir en castellano



Uno de los privilegios de aprender en casa es que los chicos tengan tiempo para leer. No solemos pedirles que escriban una revisión del libro, porque queremos que lean por el placer de leer. 
Sin embargo, pensando en que nos ha sido tan difícil conseguir buenos libros en castellano fuera de los Clásicos (Colección Robin Hood tapa amarilla, hoy colección Billiken, también disponibles en audio), es que les pedí que elijan algunos de sus libros favoritos y comenten porqué les gustaron.

Para ver los que propuso Cori ver acá.




Relacionándonos con nuestros hijos a través de la lectura.


Encuentro que relacionarnos en profundidad con nuestros hijos es una de las mejores maneras para enseñarles. Jesús se relacionó a diario con sus doce apóstoles para formarlos. La cotideaneidad, el compartir debilidades y fortalezas, el pasar tiempo juntos permite empapar a nuestros hijos de aquello que les queremos transmitir y a su vez nos permite ver cómo responden a lo que aprenden de nosotros y de otros.

Pero es importante ver que podemos pasar horas con otras personas, para nosotros nuestros hijos, y no tener una relación profunda, de intimidad. El objetivo es conectarnos de corazón a corazón y no de cerebro a cerebro. Y esto requiere de tiempo y detenimiento.

¿Cómo lograrlo? Una de las maneras en que lo hacemos en casa es leyendo juntos. Mis hijos chiquitos a veces están cansados, se ponen fastidiosos, o quejosos. ¿Qué obra mágicamente para cambiar su humor? Que yo detenga mi vida de corridas, los siente a upa, los abrace e invierta mi tiempo en leerles una historia, un cuento. A veces con mimos alcanza. Pero la lectura es como una llave a sus pensamientos y sentimientos. Les cuento una historia y escucho sus preguntas, sus comentarios, descubro lo que les hace reír o llorar. Leer nos permite detenernos y generar contacto físico y diálogos profundos.
Interesante notar como la tele y la compu por lo general son usados para sacarse los chicos de encima... En lugar de ponernos en contacto íntimo con ellos, muchas veces los usamos para darnos aire y mantenerlos entretenidos, pero solos y sin pensar nada...

¿Cómo lograr que nuestros hijos piensen y evalúen las cosas de la vida? Leyendo juntos. En la escuela por lo general quieren que los chicos aprendan a comprender lo que leen, lectura comprensiva le llaman. Es importante que entiendan lo que leen pero no debemos detenernos acá. Debemos permitir que lo que leemos sea un disparador para pensar juntos, para ver la realidad y cómo nos impacta, para tomar ejemplos buenos y malos, para inspirarnos a mejorar, para alejarnos del mal, para sensibilizarnos con otras realidades y culturas y para tanto más!!!


Por supuesto hay muchos caminos más. No debemos desaprovechar la infinidad de oportunidades que se nos presentan en el día para conectarnos corazón a corazón con nuestros hijos. El aprendizaje sin duda está ligado a lo afectivo. Y un tiempo de lectura en familia genera justamente eso. No hay una edad para terminar la lectura en voz alta. ¡Mi padre nos solía leer en la cama en días de fiaca hasta que me casé! No es solo lo que leemos. Mis hijos más grandes sin duda pueden leer solos. Pero el tiempo de lectura compartida es un tiempo de conectarnos, de compartir ideas, de conocernos mejor, muchas veces de reirnos juntos, otras de llorar juntos, otras sorprendernos y otras animarnos unos a otros y otras... ¡Tanto más!

¡Sobra decir que el amor por la lectura es contagioso para todo niño en este contexto!


martes, 16 de octubre de 2012

El placer de aprender viajando

Una de las ventajas de aprender en casa es que tenemos la libertad como familia de viajar cuando queremos y aprovechar hacerlo en temporada baja cuando es más económico y hay menos gente.
Es así que este año hicimos un viaje para conocer las provincias de Entre Ríos, Corrientes y Misiones.

Fue una experiencia inolvidable. Aprendimos muchísimo y potenciamos el aprendizaje haciendo uso del teléfono con conexión a internet. A medida que viajamos surgieron preguntas y cosas por saber. Muchos guías y personas locales nos enseñaron un montón, pero el acceso a internet nos permitió leer y aprender tanto mientras viajábamos! Un cambio de paradigma sin duda. La información a tan solo un click en cualquier lugar en donde nos encontremos!

De chica escribí diarios de viaje desde una temprana edad. Eso me permitió recordar las experiencias vividas durante mi infancia. Es así que les propuse a los chicos hacer esto en familia. Cada tarde, antes de cenar o de ir a dormir, tomábamos hojas y papeles. Pegábamos recortes de folletos, contábamos las experiencias vividas y cada uno de los chicos escribía sobre lo aprendido durante el día. Así, nos trajimos no solo fotos de recuerdo sino impresiones de lo aprendido y vivido.


Le pedimos a Dios la posibilidad de ser intencionales en ahorrar para invertir en viajes. Ahorramos a la hora de no pagar cuotas, uniformes, etc. Invertimos al viajar. Incluso hay mucho por aprender localmente, con un presupuesto mínimo. Unos amigos definen sus vacaciones locales en inglés como ¨staycation¨. Me quedo de vacaciones. Así también podemos aprovechar museos, bibliotecas, exposiciones de arte y música, reservas naturales, paseos históricos, teatros, etc. Y por otro lado generamos recuerdos inolvidables de nuestra vida en familia y con amigos. Realmente una de las cosas que me encanta de aprender y enseñar en casa.

Rindiendo libre

Varias personas nos han preguntado acerca de la legalidad o no de la educación en el hogar en Argentina. Las leyes de educación, tanto Nacional como de la Provincia de Buenos Aires, son un tanto gris en cuanto al tema, ya que suelen dar por equivalentes la educación con la escolarización. Pero nunca se prohíbe la educación en el hogar. Es más, la Constitución Nacional y la declaración de los Derechos del Niño la defienden. Y el reglamento de escuelas de la Provincia habilita para la toma de exámenes libres.

Dicho esto, cuando nuestra hija mayor estaba en 2do grado, aprendió enteramente en su casa. Fuimos llamados por el colegio privado al que solía ir diciendo que la Inspectora de Escuelas Privadas se había enterado que no estaba anotada en ningún colegio y figuraba como ¨desertora¨ del sistema escolar. Siendo éste un término muy fuerte, nos dirigimos a la Sede de Inspectores y les contamos lo que estábamos haciendo. Corría el mes de octubre. Allí nos dijeron que educar en casa no era posible y que la educación debía ser si o si dentro del marco de la escuela. Explicamos nuestra postura pero nos reiteraron que no era posible.

En el mes de noviembre nos dirigimos a la Secretaría de Escuelas, donde se anotan los alumnos del secundario que por alguna razón deben dar libre, y seguimos las instrucciones que les daban a ellos. Nos  pidieron mandar una nota explicando las razones por las que solicitabamos fecha de exámen, una foto, el último boletín o constancia de alguna escuela, fotocopia del DNI y llenar una planilla que ellos tenían ahí. Dejamos una carpeta con todo lo solicitado. Al hacerlo nos dijeron que los niños de primaria no podían rendir libre. Les reiteramos que la solicitud la dejaríamos igual porque a nuestro entender ellos estaban en la obligación de darnos la fecha de exámen. Dejamos la carpeta y nos dieron una constancia firmada con fecha y sello de que la habíamos entregado junto con un número de expediente.



Esa carpeta viajó hasta llegar a la Jefa de Distrito, quien dió la autorización para el exámen. Nos llamaron de la Sede de Inspectores (después de haber llamado varias veces nosotros para ver como venía todo) y nos dieron una cita con la Directora de la Escuela nro. 14 donde rendirían el exámen. En dicha cita, labraron un acta donde constaba el temario acerca del cual sería examinada 15 días más tarde.

El exámen fue en un aula, le tomaron dos docentes y la directora un exámen escrito de lengua y matemática y un oral de Ciencias Sociales y Naturales.

Gracias a Dios le fue muy bien. Al año siguiente repetimos la modalidad. Ya nos conocían, con lo cual el proceso fue más fácil. El año pasado inscribí tanto a Corina para rendir cuarto grado como a Santiago para que rindiera primero. A Corina ya le tomaron 5 exámenes por escrito de lengua, matemática, ciencias sociales, ciencias naturales e inglés. Los rindió todos en una mañana. Fue agotador y sus notas fueron decayendo a medida que transcurría la mañana, más producto del cansancio que de otra cosa. A pesar de esto le fue muy bien a los dos. La directora sugirió hacerlo en al menos dos días separados este año.

Al terminar los exámenes, me dieron una fotocopia firmada de los mismos y un certificado de que había aprobado el año escolar.
Este año, como todos los anteriores, fuimos citados por la Inspectora de Escuelas quien nos invitó a reincorporar a nuestros hijos al sistema escolar. Como todos los años, agradecimos la propuesta y reafirmamos nuestra decisión de continuar educándolos en casa. En noviembre solicitaremos fecha de exámen una vez más. Nos dijeron que había cambiado la Jefa de Distrito. Confiamos en que nos reiteraran la posibildad de examinar a los chicos este año.

Animamos a todos aquellos que quieran solicitar exámen libre a que lo hagan, si bien no creo que sea necesario durante los primeros años de la Primaria. Tranquilamente los podemos presentar a rendir cuando son más grandes. Cualquier duda, no dejen de contactarme.

sábado, 16 de junio de 2012

La Excelencia para Gloria de Dios.

¿Qué es la excelencia?

Una de sus definiciones dice, ¨Excelencia es un talento o cualidad de lo que es extraordinariamente bueno y también de lo que excede las normas ordinarias. Es también un objetivo para el estándar de rendimiento.¨

Coincido en pensar que la excelencia es tanto un objetivo para el estándar de rendimiento como una actitud con la que hacemos las cosas. 


La excelencia no es una habilidad. Es una actitud.

¿Como ayudar a nuestros hijos a tener una actitud de excelencia frente a las cosas cotidianas de la vida? Creo que una de las cosas que pueden ayudarnos a vivir con excelencia es una buena motivación. ¿Por qué hacer las cosas lo mejor que podamos? ¿Por qué ir esa milla extra? Justamente mostrar a nuestros hijos la importancia de la excelencia en sus vidas a la luz de las Escrituras es necesario para inspirarlos a vivir de este modo.

Vivimos en un mundo donde abunda lo rápido, fácil e instantáneo. Dónde permanentemente somos seducidos a tomar el camino más fácil, dónde el esfuerzo y el trabajo no siempre son bien vistos. Donde el sufrimiento por hacer lo correcto parece una tontería.

Dios nos llama a que ¨hagamos todo para su gloria¨. 1 Corintios 10:13.

Y la Biblia abunda con buenos ejemplos de personas que han vivido con excelencia, aún en medio de las circunstancias más adversas. Personas que sirven de inspiración a nuestros hijos para vivir con una actitud de excelencia, dejando el resultado de nuestro trabajo en manos de Dios.

Se me viene a la mente José, que aún vendido como esclavo sirvió de tal modo que ¨su patrón egipcio se dio cuenta de que el Señor estaba con José y lo hacía prosperar en todo. José se ganó la confianza de Potifar, y éste lo nombró mayordomo de toda su casa y le confió la administración de todos sus bienes. Por causa de José, el Señor bendijo la casa del egipcio Potifar a partir del momento en que puso a José a cargo de su casa y de todos sus bienes.¨ Génesis 39:3-5. Este mismo José, luego de años de adversidad en la cárcel, sería puesto por Dios a cargo de Egipto y reconocido por el faraón mismo. ¨Puesto que Dios te ha revelado todo esto, no hay nadie más competente y sabio que tú. Quedarás a cargo de todo mi palacio, y todo mi pueblo cumplirá tus órdenes. Solo yo tendré más autoridad que tú, porque soy el rey¨ reconoció el Faraón. (Génesis 41:39-40)

Otro ejemplo encontramos en Daniel y sus amigos. Daniel y sus amigos, jóvenes con ¨aptitudes para aprender de todo y que actuaban con sensatez, sabios y aptos para el servicio en el palacio real¨, sin embargo jóvenes dispuestos a no contaminarse con la comida y el vino del rey, ni dejarse seducir por los lujos y el poder. Jóvenes con una identidad clara. Jóvenes disciplinados, siervos de Dios, que glorificaron a Dios con sus vidas, manteniendo un espíritu humilde y reconociendo la grandeza del Dios que los había llevado de ser esclavos a ponerlos al servicio del rey del mayor impero de su época. (Ver Daniel 1-6).

En la Biblia, y en la historia, hay muchos ejemplos inspiradores más.

Dice Proverbios, ¨¿Haz visto a alguien diligente en su trabajo? Se codeará con reyes, y nunca será un Don Nadie.¨ Proverbios 22:29.
Inspirar a nuestros hijos a hacer lo que Dios nos llama a hacer: ¨Sirvan de buena gana, como quien sirve al Señor y no a los hombres,¨ Efesios 6:7. Enseñarles a que ¨no lo hagan solo cuando los estén mirando, como los que quieren ganarse el favor humano, sino como esclavos de Cristo, haciendo de todo corazón la voluntad de Dios.¨ Efesios 6:6. 

Vivir nosotros, sus padres, con esta actitud, es un desafío. Es nuestra oración que como padres podamos ¨considerar bien todo lo verdadero, todo lo respetable, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo digno de admiración, en fin, todo lo que sea excelente o merezca elogio.¨ (Filipenses 4:8) y podamos inspirar a nuestros hijos a pensar en esto y vivir con excelencia para la gloria de Dios.

¿Cual es el propósito al educar a nuestros hijos?

Siempre es bueno preguntarnos el fin, la idea, el propósito por el cual educamos a nuestros hijos. Si nos preguntaran hoy, ¿Cual es la finalidad que buscan a través de la educación de sus hijos? ¿Por qué es tan importante la educación hoy en día? ¿Qué buscan sus hijos al brindarles la mejor educación a su alcance?

Al respondernos esta pregunta, surge el contraste entre la visión del mundo que nos rodea y la de Dios. A los ojos del mundo las respuestas que hemos encontrado suelen girar en torno a que nuestros hijos tengan mejores oportunidades en la vida, que se aseguren un futuro sólido y básicamente que puedan generar suficiente dinero para tener un buen pasar.


¿Es ésta la finalidad de Dios para nuestros hijos? ¿Que sean exitosos bajo los parámetros de este mundo? ¿Qué hagan plata suficiente para vivir cómodos?

Creo que es bueno que como padres respondamos a la exhortación de Pablo en el libro de Romanos (12:2): ¨No se amolden al mundo actual, sino sean transformados mediante la renovación de su mente. Así podrán comprobar cuál es la voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta.¨

El mundo actual tiene sus referentes, sus parámetros, sus ideas respecto a lo que es importante en esta vida. Dios tiene otra visión, una visión que abarca la eternidad. Para nuestras vidas, nuestro fin último es glorificar a Dios y disfrutarlo por la eternidad. ¿Qué implica glorificar a Dios? ¿Cómo educamos a nuestros hijos para tal fin? Glorificar a Dios implica que nosotros y nuestros hijos magnifiquemos la imágen de Dios en la tierra. El ya es grande y nada que nosotros hagamos va a cambiar quién es Dios. El es el mismo ayer, hoy y por los siglos. Pero podemos hacer que nuestros hijos y otros vean la grandeza de  nuestro Dios a través de lo que nosotros somos y hacemos. Si vivimos para servirlo a El y a otros, si lo amamos a El y amamos a otros, eso es lo que vamos a hacer.


¿En qué momento formamos a nuestros hijos para que sean siervos de Dios? ¿Cuándo los capacitamos para que sean hombres y mujeres que honren y glorifiquen a Dios con sus vidas? ¿Cómo hacerlo?

Dios nos manda ¨criénlos según la disciplina e instrucción del Señor.¨ Efesios 6:4. No según los parámetros de este mundo. No con los objetivos de este mundo. ¿Con qué recursos contamos para esto? ¨Toda la escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir y para instruir en justicia, a fin de que el siervo de Dios esté enteramente capacitado para toda buena obra.¨ 2 Timoteo 3:16-17.

Me encanta ver que la Palabra de Dios es una de las mejores herramientas que están a nuestra disposición para que nuestros hijos sean siervos de Dios enteramente capacitados para toda buena obra. ¿Estamos dedicando tiempo a formar a nuestros hijos a la luz de la verdad de la Palabra de Dios? ¿Estamos empapados nosotros como padres en la Palabra de Dios de tal manera que nuestra mente sea renovada para conocer la voluntad de Dios, o simplemente seguimos la corriente de este mundo?

¡Y qué fantástica promesa encontramos en Isaías 54:12! ¨El Señor mismo instruirá a todos tus hijos, y grande será su bienestar.¨ Aún cuando como padres somos falibles, pecadores y no hacemos nuestra tarea del todo bien, Dios es el Maestro de nuestros hijos, el Espíritu les enseñará toda la verdad y les recordará las cosas que Jesús les enseñó. (Juan 16:13). Ellos cuentan con todo lo que necesitan.

Sin embargo, es un gran desafío para nosotros padres vivir permanentemente reajustando nuestro propósito con el de Dios. Siendo los que inspiramos a nuestros hijos a ver los planes de Dios, a tener en cuenta Su propósito para sus vidas, a formar en ellos el deseo de querer glorificar a Dios con sus vidas. El tiene planes grandes para nuestros hijos, planes de bienestar y no de calamidad, para darles un futuro y una esperanza. (Jeremías 29:11). Seamos padres que ensañan, reprenden, corrigen e instruyen en justicia a través de la Palabra de Dios para que nuestros hijos estén enteramente capacitados para toda buena obra y así vivan para glorificar a Su Creador.