jueves, 25 de mayo de 2017

¿Proteger a nuestros hijos?

Hace unos años, cuando comenzamos a educar en casa, escribí esto:

"Creo firmemente que la peor razón para elegir educar en casa a nuestros hijos es el miedo. No es para aislarlos ni para protegerlos que los tenemos en casa, es para nutrirlos y educarlos de manera integral."

Los tiempos han cambiado mucho en poco tiempo... Si bien sigo sosteniendo que el miedo es una mala motivación para hacer algo, la necesidad de proteger a nuestros hijos se torna cada vez más necesaria.



Las escuelas se han tornado, en muchos casos, en lugares de riesgo para nuestros hijos. Leer el diario hoy es encontrarse a diario con situaciones de violencia grave en las escuelas, y no solo para los niños. Escucho muchos testimonios de familias cuyos hijos han sido o son agredidos física o verbalmente. He visto videos que atestiguan de la falta de protección de muchos niños. Soy testigo también de innumerables jóvenes que se han extraviado de la fe por estar inmersos en una cultura que desdibuja lo bueno de lo malo. Sabemos de la inoperancia de muchos adultos responsables para defender a nuestros hijos; la falta de justicia en casos de violencia y abuso. Esto es solo lo que se ve, solo la "punta del iceberg". Hay tanto más que pasa sin que nos enteremos...

Entonces surge la pregunta, ¿Debemos los padres proteger a nuestros hijos?

La respuesta pareciera obvia...

¿Acaso no se da por sentado que deberíamos hacerlo del peligro? La mayoría de los padres hacemos esfuerzos en este sentido: prevenimos accidentes, adecuamos la casa para evitar situaciones de riesgo, etc.



¿Acaso no se da por sentado que deberíamos protegerlo de las enfermedades? Vacunas, medicina preventiva, acudir al médico en caso de necesidad, etc. pareciera ser lo más lógico.

¿Y de los que agreden a nuestros hijos? ¿De quienes los hacen pecar? ¿De quienes los menosprecian? ¿Maltratan? ¿Abusan? Y acá pareciera que ya comienza a entrar en juego el concepto de que ellos se las "deben arreglar solos". Que debemos darles recursos para que manejen esas situaciones de violencia. Que tienen que aprender a manejar estas situaciones por que son parte de la vida. Qué tiene que tener "calle".

Yo me pregunto que tan fácil es para un adulto ya formado recibir los niveles de agresión que viven algunos niños hoy. ¿Qué tan fácil es lidiar con aquellos que nos quieren hacer pecar? ¿Qué tan fácil es manejar comentarios despectivos, insultos, golpes y abusos físicos? ¿No es mucho más difícil aún para un niño manejar estos temas solo?

¿No será que Dios quiere que defendamos a nuestros hijos? ¿Que los cuidemos? ¿Que los protejamos?

¿Cómo hacerlo si no estamos ahí? ¿Cómo hacerlo si los dejamos solos en lugares donde son blanco fácil? ¿Cómo hacerlo si los exponemos a personas que no conocemos, cuyas intenciones no conocemos? ¿Cómo hacerlo si ni nos enteramos de mucho de lo que viven a diario nuestros hijos? 

Jesús dijo en Marcos 9:42-47
"Pero, si alguien hace pecar a uno de estos pequeños que creen en mí, más le valdría que le ataran al cuello una piedra de molino y lo arrojaran al mar."

Lo importante es que en este pasaje podemos ver que los niños pequeños son susceptibles a lo que otros les hagan hacer. Son vulnerables a que otros los hagan pecar. Jesús los protege. Advierte fuertemente contra aquellos que pudieran dañarlos. También en ese pasaje menciona medidas radicales. 

"Si tu mano te hace pecar, córtatela. Más te vale entrar en la vida manco que ir con las dos manos al infierno,#9:43 al infierno. Lit. a la Gehenna; también en vv. 45 y 47. donde el fuego nunca se apaga.#9:43 apaga. Var. apaga, 44  donde “su gusano no muere, y el fuego no se apaga”.Y, si tu pie te hace pecar, córtatelo. Más te vale entrar en la vida cojo que ser arrojado con los dos pies al infierno.#9:45 infierno. Var. infierno, 46  donde “su gusano no muere, y el fuego no se apaga”. 47Y, si tu ojo te hace pecar, sácatelo. Más te vale entrar tuerto en el reino de Dios que ser arrojado con los dos ojos al infierno," 

Nosotros, sus padres, ¿los protegemos así? ¿Estamos dispuestos a tomar medidas así de radicales para evitar que otros hagan pecar a nuestros niños? ¿Los criamos en un ambiente de santidad, donde les facilitemos la obediencia a Dios y el amarlo a El y a los demás? ¿Donde puedan vivir rodeados del amor de Dios? Santo quiere decir apartado. ¿Nuestros hijos crecen en un clima de santidad y amor o rodeados de personas que no solo pueden hacerlos pecar sino que muchas veces intencionalmente buscan hacerlo?

Mateo 18:10-14 
"Miren que no menosprecien a uno de estos pequeños. Porque les digo que en el cielo lo ángeles de ellos contemplan siempre el rostro de mi Padre celestial. ¿Qué les parece? Si un hombre tiene 100 ovejas y se le extravía una de ellas, ¿no dejará las noventa y nueve en las colinas para ir en busca de la extraviada? Y si llega a encontrarla, les aseguro que se pondrá más feliz por esa sola oveja que por las noventa y nueve que no se extraviaron. Así también, el Padre de ustedes que está en el cielo no quiere que se pierda ninguno de estos pequeños."

La Parábola de la Oveja perdida está en el contexto de los pequeños, de los niños. Dios nos recuerda que El no quiere que se pierda ninguno. Que El pone ángeles para que los cuiden. También pone a los padres.

Cuando Jesús tenía doce años, se perdió en Jerusalén. La Palabra de Dios deja en claro que quienes notaron su ausencia, quienes regresaron a buscarlo y durante tres días lo buscaron intensamente fueron sus padres. 

¿Protegemos a nuestros hijos de manera sacrificial y comprometida? ¿Creemos que deberlos protegerlos más allá de la etapa en que son bebés? Hoy, ya a los tres años pareciera que es necesario que vayan a la escuela. Hace unos años no muy lejanos la norma era que hasta la primaria estuvieran en casa. ¿Qué cambió para que pensemos que nuestra responsabilidad para con ellos es solo de bebés? ¿Estamos atentos de cuidarlos de aquellos que los quieran hacer pecar de pequeños desde la escuela y desde el internet? ¿Somos conscientes de que muchos niños han perdido demasiado temprano su inocencia? ¿Estamos atentos a lo que viven, ven y escuchan nuestros hijos adolescentes? 

¿Creemos que es nuestra responsabilidad delante de Dios como padres protegerlos? ¿O pensamos que se las pueden arreglar solos? ¿Que es responsabilidad de otros cuidarlos? 

Termino con un proverbio:


y una sugerencia para escuchar:

¿Qué pasa en la escuela hoy?

1 comentario:

  1. Buenos dias Silvia,mi nombre es Lorena. soy de un pueblo pequeño de la provincia de Cordoba. tengo 3 pequeños, uno de ellos en nivel primario, se llama Gonzalo en 3°. junto a mi marido queremos y estamos enseñandole en casa,ya que vemos muy deficiente la enseñanza, y los valores,actitudes que hay en ese ambiente,no nos agrada.A estas alturas del año ya hemos tomado la desicion de que no siga alli. Necesito contactarme contigo para que me asesores en cuanto a rendir examenes libres en la provincia de cordoba. te paso mi mail: angel_2080@yahoo.com. espero tu respuesta,saluditos

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